«El silencio» y otros textos de la obra poética de Raúl Campoy Guillén

 

Raúl Campoy Guillén

Hace pocos meses Campoy Guillén dio a conocer su primer libro de poesía después de casi una década.

 

Raúl Campoy Guillén (Madrid, 1978) es autor de los poemarios Los dientes del reloj (Ediciones Atlantis, 2008), Donde casi amanece (Editorial Celya, 2010 y 2012), Etanol Mortis (Olifante Ediciones, 2013) y Humanóleo (Ediciones Tigres de Papel, 2016).

Ha sido seleccionado como uno de los ganadores en el III Certamen del Día Internacional de la Poesía en Segovia 2012; ganador del Premio de Poesía Internacional Sacra Leal Domínguez 2012; ganador del XXVII Premio Nacional de Poesía de Moriles 2013 y ganador del Premio Internacional del Líbano Naji Naaman’s 2013-2014.

Ha sido publicado en numerosas revistas de ámbito nacional e internacional, así como en antologías nacionales y extranjeras. Sus obras han sido ingresadas en la US Library of Congress en Washington DC. Sus poemas han sido traducidos al danés, al inglés y al árabe.

A nivel internacional, ha participado en el XV Festival Internacional de Poesía de La Habana (Cuba); en el Festival Internacional de Poesía de Copenhague (Dinamarca) 2011; en el V Encuentro Internacional de Literatura Tres Orillas en Canarias; en el VI Festival Internacional de Poesía, Palabra del Mundo; en el Festival Internacional de Lima, FIPLIMA (Perú) 2013; en la Feria del Libro de Abu-Dhabi 2015 y en el Festival Internacional de Poesía de Costa Rica 2015.

En el 2016 se retiró del ámbito social y comercial de la poesía para llevar una vida más profunda, creativa y tranquila. Hasta el día de hoy, ha seguido escribiendo en su retiro donde el año pasado decidió sacar a la luz nueva poesía con Drástico instrumental (2025).


El silencio

.
.
.
El silencio es un sonido
cuyo instrumento es la lejanía.
Todo lo lejano es lejano porque contiene tiempo.
El tiempo es la mayor virtud del silencio
porque el silencio no se escucha, se espera.
El silencio cierra los ojos para ver mejor el movimiento
.                                                                                      [del vacío.
Los seres vivos somos silencio
porque silenciamos al sonido para crear el sonido.                                                           [del silencio.
Nacimos de las estrellas, somos estrellas
sin padres opresivos y sus duros hidrógenos.
Lo he dicho antes,
el instrumento del silencio es la lejanía
porque el silencio
es la larga prolongación del ruido existencial.
Los seres vivos estamos en silencio desde que nacemos
porque nacemos muy lejanos.
El ruido existencial es una gran explosión estelar,
pero el silencio nunca espera.
Todas las formas
del universo, son formas de silencio.
Un cedro contiene un silencio agudo en la copa
y grave en la base.
La materia
contiene silencio según su espacio, porque la materia
estrangula al silencio.
Cuanto más espacio
menos estrangulado y más grave será el silencio.
Cuanto menos espacio más
estrangulado y más agudo será el silencio.
Una montaña contiene un silencio muy grave.
Un junco contiene un silencio muy agudo.
El silencio grave es más callado y profundo.
El silencio agudo se mueve en la propia superficie del.                                                    [silencio.
También el silencio es más agudo o grave según
interpretemos el tiempo:
si el tiempo se nos muestra con rapidez, el silencio
será más agudo; si al contrario,
el tiempo se nos muestra tranquilo,
el silencio será más grave.
Así, la materia
contiene un silencio
que interpretamos con la vista y con la espera.
Hay gente que dice que
un río no contiene silencio
pero el río siempre suena igual,
con el mismo choque, la misma
monotonía.
Un sonido igual en el tiempo se convierte en tiempo
y en el tiempo está el silencio.
Ya lo dije antes,
el silencio no se escucha, se espera.
Incluso una tormenta rica en formas
y ausente de monotonías,
contiene silencio. No hay tiempo
.                                para llegar al silencio
.                                porque el silencio
.                                en ese momento está en nosotros.
Silencio exterior
o silencio interior, da igual:
el silencio nunca espera
pero nosotros lo encontramos
esperando.
.                   No espera
porque se mueve en el vacío y sí
lo esperamos, porque a nosotros
.                                       nos cuesta vaciarnos.
El problema es
que no sabemos esperar porque tenemos miedo
al silencio;
porque como ya he dicho antes,
en el silencio miramos los movimientos del vacío.
Pero no deberíamos tener miedo
al vacío, al contrario,
el vacío nos deja existir
porque hay hueco para ello.
Así que no lo olvidemos,
la existencia es todo esto:
invéntatela
.                    y la encontrarás.

El silencio no es más
que una forma de existencia.
.
.
.
De Drástico instrumental (2025)

Djembe, yimbe o sanbanyi

.
.
.
Allí estuve.
Frotado en las axilas de un trueno.
Danza africana.
Golpeado djembe donde saltan sapos ciegos.
El tartamudeo de un risco quebrándose,
sus ecos desarmados, pulso y pulso
en los embarazos vacíos del viento hasta llegar
a las enormes pajarerías de los gemidos
donde ensordecer de espíritu
y destrenzar el trance,
trance, trance:
Taquicardia de una estrella.
Ritmo de matrimonio febril.
Gritar a la nada
y darle más muerte.
Abofetearse el sudor de las manos,
.                               percusión
hasta en las hojas.
Sufrir a lo callado un animal
en estado sanguíneo.
Llegar a las viceversas del alma.

Negros de mis corales ánimos!
Allí sudabais los vinos inaccesibles
para el resto del mundo.
.                                                     Allí,
con ojos de infladas palomas,
agigantabais las articulaciones de los pies.                                                     [bailando.
Vuestras palabras son vuestro contorno.
No robáis las vísceras al árbol
para derramar tintas
como ojos mordidos de cebra.
Vuestra tradición se escribe
en las caligrafías del rocío,
en vuestros saltos de médulas blandas,
en vuestras manos tumbadoras
de manadas.

Africanos de sonoros dientes!
Que sufristeis la llegada de los franceses
con sus bigotes de laboratorio,
y su hablar cortés
de saliva lenta.

«Bonjour Costa de Marfil.
Bonjour Guinea.
Bonjour Senegal.
Bonjour Burkina Faso.
Bonjour Malí.
Excusez-moi, cher ami,
mais je vais vous tirer dessus».
Os forzaron
a llevar dedales en las manos,
y vuestros djembes empezaron a sonar
como huecas órbitas de un tuerto.

belgasportuguesesfrancesesespañoles,
inglesesalemanesholandeses…
Cuna de mal nacidos héroes,
habéis cambiado
sus giratorios bailes
por vuestras ruedas;
girándoles la existencia:

Quién) soy yo?
Si ahora soy yo,
por qué no soy blanco?
.                                           O es que tengo el yo
.                                           ennegrecido?
Quién) soy yo?
Si ahora no soy yo,
cómo llegar a lo que fui?
.                                           Si ahora tengo el yo
.                                           descorrido.
Si soy no soy
y si no soy
no existo.
Para qué ser blanco?
Para qué ser negro?
Si lo que soy no es negro.
Si lo que soy no es blanco.

África es el gran pie del mundo:
Pilar de nuestras estrellas, pura huella
de lo que fuimos.
Pero África es un gran pie enfermo,
con un espolón en Somalia
y un juanete en Senegal. Un dolor
completo de planta
donde Sudáfrica, da grandes talonazos al mar
salpicándonos con sus gemidos.

Aunque el agua
no empapa.                                                                     si no eres tú
el que llora.
Al menos
.                  de momento.
Porque ellos conocen el rumor,
.                                                         la melodía
el djembe de la tierra.

Sabrán vivir,
cuando la humanidad restante
contemple, a sus bebés,
mamando en las bujías de un coche.

Sabrán vivir.

.                        …y volverán a ser negros.
.
.
.
De Drástico instrumental (2025)

Europeya

.
.
.
¡Animafestación, animafestación!

¿No estaves un cielonube en la liebre?
Estoes que andoreo y no ando por el bosque.
Estoes que nadoreo y no nado por el mar.
Me gusta la aúnsimpleza y me regustaría serer ser
el adivino del rocío.
Soy feliz porque felizisto.

Paraeuropea, ¿crisis?
Mí en mi mente veo lunas disecadas en dientes.                                                     [indoafricanos.
¡Animafestación, animafestación!

Vuelve humano, a lo imprescindible de nada.
Un llegamundo
como los pájaros hacia los conquienes de la tranquilidad,
sosestar y no ynestar soso y no ynestar a SOS.
Paraeuropa tu pensamiento,
¿crisis o crisistianismo? ¿Isla o islamismo?
Africanda y verás la verduna del hambre engordando,
la piedrina allá de la deltased moliéndose.
Africanda y verás
su tridiestriada cultura, su tridiestirada historia,
su tridiotría futura.

¡Animafestación, animafestación!
europa se bajobesa, paraengaña con saliva seca
pero se bajobesa.
No hay castigo en europa, hay castillo, se castilla,
se castiga mirandándose, undándose un pescozón
en un espejo.
Mas albaún aquí, hay fofa tierra movilindando
cernícalos vegetales, aguas que suenan a dondones
místicos, aguas que calcantan frescas
como un gallo helado desamanecido.

¡Animafestación, animafestación!

Los saltolejos de los frutos en europa
sisiguen siendo ojos saltones.
.
.
.
De Humanóleo (2016)

Cuenta atrás

.
.
.

.
.
.
De Humanóleo (2016)

Necionalismo

.
.
.
Son somos diferentes o cuerpoleamos o espiritós y achís por allí o poro allá del inviento más ventoso;
.                      pero y no solos,
pero y no locos loqueando sin city nadie alrededor con.                                                [como espejo entre 2 galaxias.

Necionalista o aspiradora o retrodentro:
imaginación con vagina:

vaginación y más = a más retrodentro
con orina
con vómito
con heces
que explotan de interior tan explotado, de interior tan a.                                                         [sí mismo forever alone,
mas mientras hay otros:
potros con voz voces desgirando faros, desligando.                                                                                       [verjas
y como pies que y que flagelos por yerba,
¿y quién frontera? Barrer barrera ¡está claro! de la.                                                         frontera a la fronterra,
no sólo serer ser libre, mover,

conmover la libertad: SER LIBRÉLULAS
y son mujeres son frutas en arena y por la viento, eso es, sexo es, sexuar el mundo,
atracallar las egórbitas susuhumanas,
tuyo mío,
mío intuyo que es tuyo, no mío mío,
sí pío pío como pájaro cantando salsaliendo a volar,
regenerarse,
.                regenerosidad,
que la única… la túnica,
.                     que la única bandera que nos permite ver
.                     es transparente.
.
.
.
De Humanóleo (2016)

(Hojas)

.
.
.
.                                     Manchados por el viento
.                                                           equidistante.
.                                        Nuestros ojos perdidos
.                                                                de sabana.
Alquimistas nosotros.                 nuestros pasos.
En la garganta de una piedra
nos caímos.
En las heridas de las hojas
señalados:
.                          Los destinos otoñales.
.
.
.
De Donde casi amanece (2010)

(Necrosis)

.
.
.
Soy un reflejo de lo que fui.
Sólo veo espejos vacíos.
Son mis portazos de medianoche.
Manos que se fueron a otra parte.
Ojos que ya no miran.
Soy un cuerpo ensangrentado de imágenes.
Una copa donde bebe el olvido.
Una prostituta que vende palabras.
Un mal uso del silencio.
Ni poeta ni poesía.
Soy un reflejo de lo que fui
.
.
.
De Donde casi amanece (2010)

Cantos rodados

.
.
.
.                                        Creo en la incomprensibilidad de Dios
.                                                                           Honoré de Balzac
.
.
.
Dios
Qué podemos hacer?
Llevamos siglos de precipicio
Siglos que se cuentan como años
Años que se cuentan como días
Dios
Ayúdanos
Estamos hartos de girarnos
.                           y no encontrarnos
De ver cómo la solución
.                           se desliza como un jabón
Cuántos ligamentos rotos en las fronteras
Cuántas luxaciones entre provincias
Cuántos parpadeos de cayucos en el mar
.                                               sin un «ya basta»

Dios
Míranos
Mira la inercia triste de los indios
Despierta a Baudelaire
Qué muevan estos versos sus gusanos
Como se mueven en los estómagos calcinados de África

No hay luz en el olvido
La historia
.           no se alimenta del olvido
Es imposible ir hacia la ausencia
No
No queremos tu paciencia
Ni tampoco inteligencia
Búscanos en el mango de los cuchillos
Por aquí
Por allí
Que salten tus nervios
Que salten cerrojos tiernos en Filipinas
.             haz de sus vaginas
.                        tu herida más hambrienta
Clava tus uñas en sus lágrimas
Queremos orgías bacanales
.                       entre dráculas y pernales

Las razas se confundan
Seamos un cuadro de Pollock
Que nos salpique su pincel
Vomite un arco iris nuestra piel
Que el blanco surja del negro
Que el negro sea más negro
Y el más negro surja más blanco

Llama al fuego inflamatorio
.                       que cavita en los tálamos
Siembra nuevos hipotálamos
.                       carentes de estímulos
Que la tierra engendre pozos
.                       por donde caigan las heridas
Rompe la sinapsis
.                             El axón
.                                          Palo de ciego ingrávido
Llama a la lluvia
.                             Su brillo tierno en los ojos
Limpia nuestros genes
.                                    Falló nuestra instalación
Seamos de goma
Sin formas
Sin imagen ni semejanza
Seamos agua
Una lágrima de llanto incoloro y blando
O una eterna sonrisa

Danos la solución
Estamos ciegos o poblados de ojos?
Existimos o desistimos?
O es nuestra existencia una resistencia?
Muévenos con la dictadura de los vientos
.                    como el freno marino nos incendia

Dios
Sino te descubrimos en los espejos del llanto
Sino te descubrimos en la agonía del ser o no ser
Seguiremos sin saber nada más que la nada
Seguiremos sin saber nada
.                                         Mas que la nada
Ese movimiento blanco que se arremolina en los segundos
En el finito que es infinito
En el instante que se vuelve distancia y penumbra

Allí
En ese instante blanco
En ese tiempo ileso
Alejados de los árbitros del encéfalo
La razón es una casa sin ventanas
Y todos somos un ring de lágrimas en un matute
Fichas sin tablero
.         que se mueven sin moverse
.                                Sin saber si estamos muertos
.                              y vivimos en la muerte

Y hay luz en lo divino?

Dios
Muleta de luz y de pañuelos para algunos
Gravedad insolente para otros
Sal de la quietud
Nace
Mira el mundo
Demuestra que no eres un invento de la duda
Una palabra de acero
Demuestra que se te remueve el gesto
Que sabes lo que es
Que eres un llanto de un Picasso
.                            con sus ángulos temibles
Que sabes lo que es
Que hay un sol enfermizo en tus ojos
Que sabes lo que es
Acércate
Míranos
Bajo tu indiferencia el mundo se define
Y el único camino posible
.                                          Es el tiempo
.
.
.
De Los dientes del reloj (2008)

Los artistas

.
.
.
Debajo de las faldas de la tierra
Debajo del tiempo
En la intimidad de los nervios
se palpa el ritmo
y se busca la rima
.      por convección en las salivas
.      por conducción en los tejidos
.      por radiación en el deseo
El ritmo se vuelve redondo
Sin puntos ni comas
Sofaldo de prendas
Sin final ni principio
Nace la fantasía
Los objetos se vuelven objetos
La ventana se ciega de alientos
Las paredes se vuelven peonzas
El coche mengua
La cama flota
El pincel se calla
La nota estalla
Y se crea un arte dos artes tres artes
Naturalezas nuevas
Serpientes con raíces
Anclas con brazos
Barcos con caderas
Y de los ojos salen ramas
.      adjetivando cada minuto cada siglo
Exiliando las normas
.      se arrodillan las formas
Un cuerpo dos cuerpos tres cuerpos
Se persiguen los latidos
Los labios se estampan
Los pechos se estampan
Los genitales se estampan
.      como caracoles como polillas
.      .       como polillas como encerradas
La geometría se dispara
.      con vista cansada en la boca
.    y de la boca nace un soplo
.    y del soplo nació el aliento
.    y del aliento un poema
.    y del poema un cuadro
.    y del cuadro una nota
.    y de la nota un tac tac
.    y del tac tac los sexos
.    y de los sexos la teta
.    y de la teta la boca
.    y de la boca un despertador
.                                             en espera

.      de la última endorfina que nos queda
Y entonces se produce
Como un párpado involuntario
Un violín vertiginoso
.      envolviendo el cuerpo en pentagramas
Un grito dos gritos tres gritos
Se persiguen los gritos
Las uñas
Los pies
Las cicatrices se levantan
Dos tuertos
.    que forman un cuerpo de ojos
Dos mancos
.    que forman un cuerpo de brazos
Vibrando como cuerdas
Ha llegado la rima nueva
.                   y la nota insonora
Los cuerpos en la noche
.                   sudan el soul de la historia.
.
.
.
De Los dientes del reloj (2008)

La húmeda venganza

.
.
.
Un mar negro.
Un espacio subterráneo.
Un mar ultrarotundo.
El último ágape para el humano.
En equilibrio de extinción.
Amenazado pero victorioso.
El último esbozo en un pozo.
Buscamos en sus cabellos.
Sólo podemos peinarlo.
Un mar salvado.

Un mar azul.
Con sol sin fuerza de alga.
El alga es el abismo coloro
que crepita en el iris del humano.
El mar de los veleros y las redes.
Acrisolado pero con hambre de peces.
Saciador de fósforo y espinas
le quedan algunas retinas por ser derramadas.

Un mar verde.
Un naufragio de luces
con gemidos de agitado matorral.
El pastizal de los veranos.
Con saltos de múltiples cristales
en señales de llamada.
Bello pero radiografiado en 3D.
El mar de los bostezos.
Menos rotundo y filtrado de tegumentos.

Un mar marrón.
Manchado de civilización.
El mar de las vejigas,
de los bronceados, de los exudados.
Sin capacidad para las metáforas.
Residual y en tímido final.
El final es terrestre.
Un mar gris.
Seco.
Sellado de pavimentos.
Rompiendo el ciclo menstrual de las nubes.
La libertad en aval por la supremacía.
Sin espacio.
Retraídos.
Comiéndonos los pies por las aceras.
Sin espacio por el silencio.
Sin espacio para el creativo.
Sin espacio de lo despacio.

Sin espacio en el espacio,
pero dejando espacio de m a u s o l e o.
Es un mar urgente,
de grises masas nebulosas
donde sus ventosas te escupen
o te aprietan
o te exfolian.
Resultado de la sobresaturación.
Demasiado soluto humano,
aumenta la sedimentación,
con riesgo de coagulación,
con riesgo de trombosis ciudadana.

El espacio se acaba:
el mar se pondrá de pie:

y las rodillas chocarán con las sienes
inmovilizadas en heces de cementos
y culebras de alquitrán.
Qué triste final.
Si por lo menos nuestros ojos lloraran
las resinas de un solemne árbol…
Si por lo menos,
al menos,
hubiéramos utilizado más esta palabra…
.
.
.
De Los dientes del reloj (2008)

Presteza roja

.
.
.
Vencidos por el tiempo,

.                                                           jamás.
Hay melancolía en nuestros segundos.
Sí.
Ayer ensuciamos nuestros espejos
y los limpiamos con la misma suciedad,
y ahora esos segundos
me golpean como plomos
fanáticos de gravedad.
Esos segundos que inventaron horas
ahora caen
como el látigo marino en mi conciencia.

Yo no me adapto a las horas.
Desconfío de su generosidad.
Yo me expongo demasiado a las horas.
No, miento.
Las horas se exponen demasiado a mí.
Entran en mí como una confusión de ramas.
(Siempre hay sarmientos inesperados.)
Yo hago leña de las horas.
Me revelo de su estado
de ejecutivo amamantado.
Lo intento, pero caigo…
Soy inesperado
porque tengo demasiados cronómetros.
Oscilo entre bradicardias y taquicardias.
Vivo entre escaleras.
No queriendo llanuras rutinarias,
ni mecedoras melodiosas
ni ciclos cerrados
ni tantas olas
ni tanta piedra impreguntable
ni tantas cordilleras como heridas sin significado.

Sería bonito estar cansado.
Ser borrado.
Caer en nuestros daños
y no recuperarme.
Acostumbrarme a caer.
No salir para no tener que entrar.

Pero la belleza se refleja en mis nervios…

.                                              Digamos
que me rodeo en estos versos,
por la incapacidad de aceptar
que mi sensibilidad
no tiene orillas
.                       ni precipicios,
llega rotunda y extensiva,
creativa en saltos,
en suspendidos humos excitados
y pezuñas topetadas.

.                             Digamos
que mi pestilencia
se debe a la sobredosis del tiempo;
que me hace valorar mis arrugas
como si las excavara yo mismo,
que me hace arañar las emociones hasta lo ridículo
y predecir,
ese jifero que profetiza en la frente,
ese ritmo de migrañas:
.                                    estampidas de mi existencia.

Sí.
Llevo una jaula para retener tus inercias
y copies las mías:
«Venga Irene,
salta hacia mis ojos.
Tiembla barroca ante la trompeta
que sobresalta en la nostalgia.
Sea tu vida una acrobacia.
Una discusión de pétalos caídos
como aspersores impúdicos.
Camina interrumpida en los aromas,
desinfla el tomillo en tus manos.
Aquí estoy yo,
y quiero que me dividas en ti».

No es manipulación,
.                                 es que mi corazón
es un salto de flores;
y las flores
.                  conducen al tallo
y el tallo
.               conduce a las espinas.

.                    ¿Y por qué espulgar las espinas,
si yo no quiero ser lento
porque tú no quieres ser rápida?
.                    ¿Acaso, aunque yo te ame
.                    como una colección de estímulos,
.                    aunque tú me entregues todas las culturas en tus labios,
.                    somos obvios en la unidad?
Alguien es obvio en la unidad?
Dime,
.          alguien?

Entonces ven,
atravesemos el tiempo
con un juego de látigos si hace falta.
Ven,
con recogedores en las lágrimas.
Ven,
ya hemos pasado muchos sabores,
duros, secos, agrios, acabados.
Ven a esta última cornisa,
la que yo quiero coronar,
donde yo quiero morir ausente del frío artificial;
túmbate,
hagamos el amor como extintos animales.
Ven,
quememos nuestros sueños con presteza roja y asesina.
.                    Aquí estoy yo,
.                    y tú,
cegados que no envejecidos.
Aquí está mi lápida,
mi sello,
mi destino.
Si tú quieres… tu lápida
tu sello
tu destino.
Aquí tú y yo,
puros de dudas,
puros de consecuencias,
inmortales apagados.
.
.
.
De Los dientes del reloj (2008)

DEBUG: El contador dice 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *