Realismo social contemporáneo: poemas de Ícaro Carrillo

Ícaro Carrillo nace en Cieza (Murcia) en 1984. Ha publicado dos libros de poesía: Musas, blasfemias y trincheras (Zerkalo ediciones, 2017), Un espejo para Medusa (Ediciones En Huida, 2018). Además, sus versos aparecen en varias antologías, revistas y fanzines como: Cuando dejó de llover (Slooper), 52 semanas (Entropía Ediciones), Manifiesto Azul (Colectivo Iletrados), Guacamayo (Ojos de sol), Carne para el perro (Letras de Contestania), Poetry News, Bohemia (revista de poesía crítica), La última resistencia… Actualmente trabaja en su tercer poemario llevará por título La sed y el brindis, que espera estar terminado en un futuro no demasiado lejano.

La poesía de Ícaro Carrillo es una poesía que bebe de la corriente de la nueva sentimentalidad, sin rehúsar a la crítica social en sus versos.  Con una poesía clara, con pocas florituras en la palabra, transmite un mensaje claro a los lectores y lectoras, un mensaje que se corresponde con los momentos actuales, con una búsqueda en lo profundo que hace único un instante concreto.


Uno de enero de 2017

La aurora regala huellas de ron
el día de año nuevo
y en sus ojos
hay dos agujeros negros
con eco de estrellas.

De Musas, blasfemias y trincheras, (Ediciones Zerkalo, 2017)

Purgatorio clausurado

Dios se ha largado
sin pagar la última ronda.

Quique González

La luz cae sobre las orillas del sueño
como una bengala
entre los colmillos de la noche;
antes de que el amanecer
ruede por las escaleras
tendremos el tiempo necesario
para aprender y olvidar que,
si cerraron el purgatorio,
fue para abrir un nuevo infierno.

De Un espejo para Medusa, (Ediciones en Huida, 2018)

Cristales rotos

Octubre aniquila castillos de arena
y arrastra la luz
por las orillas del frío.
Mientras tanto,
el poeta refugia versos en su tintero
fracasando en el desesperado intento
de domesticar huracanes recién nacidos.

Quién sabe si el otoño
no es más que
un rastro de cristales rotos
entre los pies desnudos del verano.

De Manifiesto Azul, (Colectivo Iletrados, 2019)

31 de diciembre de 2020

Candela desmaquilla la piel de la noche
y se niega a descifrar
el significado de la palabra no.
Crepita delante de las puertas cerradas.
Sus manos hablan el idioma
de las bestias que guardan la luz
y rasgan los ojos mal curados
de un puñado de ángeles que perdieron la fe.
Mi hija lleva un año
golpeando el frío
hasta convertirlo en humo.

(Inédito)

Animal herido

El año en el que la muerte
y la primavera
mordieron a la vez las calles
el tiempo era un animal herido
que goteaba por las paredes.

En nuestra casa,
unos ojos recién nacidos
abrían caminos
para escapar de las espinas turbias.

En resumen:
durante cuarenta días
el cielo fue una promesa
escrita en polvo
antes de la lluvia.

(Inédito)

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