Dos textos de «Después de Bambi», el más reciente poemario de Boris Rozas
Boris Rozas es un poeta argentino-español, residente en España y autor de más de veinte libros de poesía. Con una trayectoria de más de dos décadas, ha construido una voz reconocible dentro de la poesía contemporánea en español, caracterizada por una escritura sobria, melancólica y lúcida que observa el presente sin artificios y transforma la experiencia cotidiana en materia poética.
Su obra dialoga con temas como la memoria, el desarraigo, la precariedad, la violencia, los vínculos familiares y la fragilidad del tiempo. A través de una poesía de imágenes precisas y emoción contenida, Rozas registra la vida de quienes habitan los márgenes: niños, padres, obreros, supervivientes y personajes atravesados por la intemperie contemporánea.
A lo largo de su carrera ha publicado títulos como Ragtime (2012), Invertebrados (2014), Las mujeres que paseaban perros imaginarios (2018), Annie Hall ya no vive aquí (2019), Lugares a los que volver con el buen tiempo (2022) y Rave (2024). Su poemario Wes Borland aprende a tocar de oído obtuvo el VI Premio Internacional de Poesía Juan Ramón Jiménez de Coral Gables 2025, tras ser seleccionado entre más de quinientos manuscritos procedentes de más de cuarenta países.
Su obra ha sido reconocida en numerosos certámenes nacionales e internacionales y ha participado en festivales, lecturas y encuentros literarios en distintos espacios culturales.
Hace pocos días se publicó Después de Bambi (2026) en Valparaíso Ediciones, un libro que traza una cartografía poética de la intemperie contemporánea a través de fronteras, suburbios, carreteras y espacios de pérdida y resistencia. De esta reciente publicación de Boris Rozas provienen los poemas «Cuenco» y «Niños del zoo», que ponemos a vuestra disposición en esta entrega. Cabe añadir que, Después de Bambi, también será publicado pronto en su traducción al inglés con Valparaíso USA bajo el título After Bambi.
Cuenco
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Te he imaginado en los párpados que visten de largo los días
sobre cuencos vacíos
que destilan carreteras a ninguna parte,
estados sin nombre por los que transita la vida
recién levantada
sin peinarse siquiera los monstruos que reinan en la orilla.
La mañana es una caverna que mira de reojo
mientras arranca de raíz los pétalos de otro calendario,
mientras roza la mejilla del niño
que corre a camuflarse del viento,
el viento
que somos nosotros embarcados en la noche,
la noche
que condena al que la sirve sin envolverse en otro cuerpo.
Todo, animales en manada arrancando brotes del mediodía,
colapsando en aceras rotas que despiden olor a canciones,
baladas de amor para poetas trashumantes
que rebuscan entre tanto cuchillo por la espalda.
Como si de una emboscada se tratase,
otro sí categórico al que espera
y le doy otra vida de ventaja.
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De Después de Bambi (Valparaíso Ediciones, 2026)
Niños del zoo
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Hay dos colas para lanzarse
por este desfiladero:
una, la de los huérfanos, tullidos, enfermos,
enfermos mentales, desahuciados, morosos,
aquellos que lo fueron dejando…
Otra, la de los arrepentidos en el metro,
los suicidas,
las niñas violadas, los ladrones,
los que no escogieron,
los artistas…
No seré yo quien te obligue
a habitar la vida,
pero acostúmbrate a la velocidad
y finge encontrarte
en aquel banco
junto a las ausencias.
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De Después de Bambi (Valparaíso Ediciones, 2026)

