Cuatro poemas inéditos de Agata López Kornacka

Agata López Kornacka (Kielce, 1988) es doctora en Humanidades (literatura) por la Universidad de Varsovia. Trabaja como traductora jurada y profesora de lenguas.

Pertenece a la Asociación de Escritores Polacos y la Asociación de Traductores de Literatura (ambas en Polonia). Colabora con la revista literaria Nowe Książki (Nuevos Libros) como reseñadora.

López Kornacka escribe y publica tanto en su lengua materna como en castellano. Ha traducido al polaco la obra maestra de José Hernández, Martín Fierro.

Hasta ahora, ha publicado cuatro poemarios en español: Aquí donde la ves (2019), Mañana seremos otro día (2022), Donde llega menos luz (2024), Todos los ocasos (2024), publicados en Madrid, Barcelona, San Juan (Puerto Rico) y Buenos Aires, respectivamente.

Actualmente reside en Jaén. Lo que más aprecia de la poesía es el baile de palabras que en la pista del poema se buscan y se juntan para siempre.

Los cuatro poemas de Agata López Kornacka que ponemos a vuestra disposición forman parte de su material inédito.


Las siete menos veinte

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Los soldaditos de plomo
que mi madre me compraba
para protegerme de las guerras

verdaderas como tú

están formando la columna
que sustenta mi postura
con respecto al amor,

vértebra a vértebra.

Levantan la mano derecha,
con los dedos siempre juntos,

y la llevan a la sien.

Así es cómo me saludan,
así es cómo se despiden

a las siete menos veinte
en esta especie de planeta.

Y la máquina de la memoria
repite tu nombre al girar.
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Inédito

La mitad del cielo

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No somos como la noche y el día:
la noche nunca se despista,
el día siempre vuelve a reír.

No somos como la luna y el sol:
ambos se conforman
con la mitad del cielo.

No somos dos polos opuestos:
solo tenemos de tierra
lo que nos sobra de océano.

Somos esas dos personas
que nunca se juntan:

el «yo» que vive
y el «yo» que recuerda.
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Inédito

Tragaluz

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Los veranos eran
un baile improvisado
de oscuras golondrinas
que auguraban lluvias inminentes
mojando cabezas de cartón.

Los veranos eran
lecturas interrumpidas
de nubes que parecían saber algo
por su forma de pasar descalzas
delante de un antiguo tragaluz.

Los veranos eran
una obra en dos actos:

tú no hablabas
de la terquedad del cielo
y yo–de la memoria.
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Inédito

Curiosidades

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Juraría que amanece,
pero el sol se pone de tu lado
y no del lado que debe ponerse el sol,

que es el lado de todos
y no es el lado de nadie.

Te acompaña a la salida,
se abrocha la camisa en tu nombre
y con tu nombre desabrocha el mío,

susurrando tantos cielos
como tierras al revés.

Hasta cierra la puerta por ti

(el café que dejas en la mesa
tiene más anillos que Júpiter).

Yo, intacta como un paisaje olvidado,
sigo leyendo curiosidades aleatorias
sobre el universo.
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Inédito

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