Un muestrario del libro «Retratos de un ánfora» de R. A. Matheu

R. A. Matheu (Santiago de Chile, 1988) es estudiante de Licenciatura en Historia en la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC). En 2016 obtuvo una beca de creación literaria del Fondo Nacional del Libro y la Lectura (2016), por su libro Retratos de un ánfora. Además obtuvo el Primer Premio en el Concurso de Cuentos de la UCSC en su edición 2015, con el cuento «El fenómeno indemostrable».

Matheu ha formado parte de diversos talleres literarios, tales como el impartido por Balmaceda Arte Joven, sede Concepción, así como a varias lecturas por distintos puntos de las regiones del Biobío y del Maule, respectivamente, en Chile.

En cuanto a su obra publicada, este año Matheu lanzó su primer libro de poemas Retratos de un ánfora (2020). De igual manera,  años antes participó en el libro colectivo Lo conversado está por venir (2016), iniciativa realizada por el Centro Cultural Fernando González-Urízar (CCFGU) y la Agrupación de Escritores de Chiguayante (ADECHI). Por otra parte, participó en el libro Encuentro Nacional de Escritores en el BioBío (2017), con motivo del IV encuentro literario del mismo nombre. También, sus textos fueron incluidos en varios volúmenes de la Revista «Poetas de Cauquenes», entre el 2014 y el 2016.

Dentro de su producción literaria, Matheu mantiene inéditos el libro de poesía Vestigios de Fuego y la novela La Huida.  Los poemas que compartimos a continuación pertenecen en su totalidad al libro Retratos de un ánfora (2020), publicado por Afótico Ediciones.

En el comienzo, en la música del fuego,
en la andanza por cementerios salvajes,
letanías, viajes estremecidos.
Sobre la textura de un piano,
el círculo del agua esboza la palabra;
recita el viento, una sangría abierta,
entre la espesura de la nada
que es también ceniza viva;
la columna de lo oculto
y los umbrales, los umbrales embarcados,
euforia de los versos.
Por los navíos infinitos una mujer canta,
Canta las olas, canta los ojos de la Poesía.

De Retratos de un ánfora (2020)

Entre las dilatadas vicisitudes
del tiempo siempre móvil,
el hombre se encuentra con su ley:
acomodar los espejos.
Despejaste el sol en su tiniebla,
refuerza la entereza con las rocas,
el sueño de bañarse en el siglo
y encontrar su laberinto de ceniza,
enigma por el cual se es hombre.
Animal de profunda pisada,
conozco tu corcel de batallas perdidas
y he podido parir tu canto.
Sólo una oferta fue conocer el paseo
de tu mirada y ya duerme.

…………………………Concepción; 2011

De Retratos de un ánfora (2020)

………………………..En este espacio en este vuelo
……………………………..En aquel ruido sordo
………………………………Nutrido de asombro
…………………………….Como las cosas que no
……………………………….Se parecen a nada

………………………………Podrían estar cerca
………………………..Algunas páginas de río abierto
…………………………..En esa cólera del tiempo
……………………………….Sin saber siquiera
………………………………….Ni su nombre

……………………………Ahora lo que debe estar
……………………………En su lugar va naciendo
……………………………Una gran tromba le grita
……………………………..Al universo el porqué
……………………………..Con el ánimo apagado
………………………….De no tenerse con lo siendo

……………………………..Y la música perfumada
……………………………Se desnuda por los versos
………………………………….Del momento

……………………………Así era así es como se tiñe
………………………………Con un soplo la figura
…………………………….De los años del instante
……………………………..Las cadenas que viajan
………………………..Por el unísono rodando de dolor
……………………………Como un muerto ardiente
……………………..Como la muerte que sueña caminos

De Retratos de un ánfora (2020)

Un pasajero de pergamino escarlata
moría como incendio ondulante
en la parodia de un triste hábito,
sedicioso entre fracturas de niebla.
Sobre el párpado de aurora rota
no danzaba un paroxismo tan extenuado,
los lagos estelares de fauna anacrónica
son un vestigio pueril donde animar
la Protegonásis del aliento soberbio.
Sin más, la Anábasis, beso náutico,
recorre la ribera de cada diadema
monocromática en su atardecer onírico.
Vislumbrada ya, la elegía de parto florido,
abraza la sombra al fanal desangrado.

…………………………Lima; 2012

De Retratos de un ánfora (2020)

En un sueño había palabras
que balbuceaban un lenguaje extraño,
quien recorra sus bóvedas mentales
sabrá lo mágico de que les hablo.

Unas palabras que escondiéndose
reflejaban ciertos colores idílicos
y mientras los meteoros van surcando,
el papel de la noche quema caminos.

Como un viento su voz se disipa
por la enredadera de tejidos infinitos.
¡Cómo gritan, cómo callan, las palabras
con su lengua amarilla entre los ciclos!

Las palabras, río inagotable de signos
que naufragan por súbitos perfumes
y dan follaje a la vida y a la muerte
como un corcel melodioso que sube.

En un sueño había palabras solitarias
danzando enloquecidas.
Ya el horizonte escribirá las sombras
al que su onírico canto incitaba.

…………………………Guayaquil; 2012

De Retratos de un ánfora (2020)

Solías acercarte a veces, lentamente,
y mi voz se doraba en el azur
de tu cabellera tejida de estrellas,
anchas caderas se colaban en mis manos, eternas.
¡Qué infinito se siente un cuerpo
cuando bajo al alba se descubre
como un animal silencioso
y en el vértigo, la boca sólo quiere morder
ese inmenso océano!

Solías acercarte, balbuceando un lenguaje extraño,
robándole al viento sus hábitos,
mezclándote con las intenciones del otoño,
tentando la madera de este cuerpo
que otros sienten como un continente anómalo
y que sólo tú sabes arrancarle un misterio,
dibujándole tus naves, tu pelo, tus labios,
tus piernas marmoladas,
tu templo eufórico de sabores
que cada noche me deleita
y que a veces, suele susurrar un te amo.

De Retratos de un ánfora (2020)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *