Pablo Fidalgo: «Crónica de las aves de paso»

Pablo Fidalgo accésit en 2017 Adonáis Crónica de las aves de paso.Pablo Fidalgo Lareo (Vigo, 1984). Ha publicado los libros de poemas La educación física (Pre-Textos, 2010) y Mis padres: Romeo y Julieta (Pre-Textos, 2013). También La retirada (Premio Injuve, 2012, Artesequienpueda ediciones, 2014) y Tres poemas dramáticos (Ediciones Liliputienses, 2015). Ha publicado también Esto temía, esto deseaba (Pre-textos, 2017). Sus poemas se han recogido en diferentes antologías. Sus libros se han publicado en Argentina, Chile y Portugal. Ha estrenado las performances O estado salvaxe. Espanha 1939 (2013), Habrás de ir a la guerra que empieza hoy (2015) y Daniel Faria (2017). Ha escrito los textos para la escena Só há uma vida e nela quero ter tempo para construir-me e destruir-me (Ciclo Panos, Culturgest, Lisboa, 2015) y Allez mourir plus loin (HTH, Montpellier, 2016). Sus últimos trabajos son producidos entre Portugal (Teatro María Matos, Lisboa y Rivoli Porto), Francia (Theatre de la Ville, París) y España (CDG Santiago de Compostela y Festival BAD). Sus piezas se han presentado en todo el mundo y han sido traducidas a varias lenguas. Ha comisariado ciclos de artes escénicas para MARCO (Vigo) y Alhóndiga Bilbao. Dirige el Festival Escenas do cambio en Cidade da Cultura, Santiago de Compostela. Vive y trabaja en Lisboa.


BRACCIALE DE ORO. MUSEO ARCHEOLÓGICO DE LICATA

Esta es la historia.
Después de conquistar Siracusa la saquearon.
Uno de los guerreros tomó el bracciale de oro
para que una mujer de Licata se recogiese el pelo
con un trozo de historia.

Años más tarde
cuando sabían que iban a perder Licata,
cuando los saqueados fueron ellos,
alguien lo escondió entre los muros
y así sobrevivió hasta nuestros días.
Cuando lo vemos en el Museo
nos fiamos de la vida que hemos elegido.
— Quizá servimos para algo.
— Para mirar, para levantar testimonio.

Nos preguntamos con asombro:
los que busquen en nuestros muros,
¿qué encontrarán?

Todas mis cartas dicen lo mismo
cuando atraviesan el tiempo:
a veces es mejor esconderse para brillar.
A veces es mejor mirar dentro de los muros
antes de tirarlos abajo.


SCIACCA

Un país se ama de abajo a arriba,
de las afueras a las iglesias, y no de arriba a abajo.
Esté donde esté, haga lo que haga,
estoy a oscuras contigo en una habitación
en mitad de la noche, escuchando música,
pasando mucho frío.

Amo este país donde todo está encendido
desde que se inventó la electricidad,
amo este país porque no se dan un descanso,
porque no lo conciben.

Ahora me quedo fuera
para recibir la lluvia, puedo mojarme
y ya no necesito hacer grandes gestos
para demostrar mi locura ni mi pasión.
Ahora doy sólo un paso y para ti ese paso
es más difícil de entender
porque te acostumbraste a ver cómo una y otra vez
salía corriendo ante la dificultad.

No tengo nada que enseñar
pero he visto más lluvia que todos vosotros juntos,
he tenido más tiempo para ver las señales del cielo.
Creo que lo único que buscaba
era que nada sucediera antes de tiempo
ni demasiado tarde.

Todo está floreciendo como si esta fuera
la primera vez que lo dejo todo,
la primera vez que hablo claramente.

Salgo a la lluvia de Italia
buscando que alguien comprenda
cómo es mi vida mientras no llueve.


PALERMO

Si nos fiáramos sólo de la luz del final de la tarde
o del viento en las palmeras.
Si nos fiáramos sólo de las iglesias encontradas
en las que conviven tantas épocas.

Si nos fiáramos sólo de una creyente
que enseña a un niño a arrodillarse
o de los jóvenes viajeros que lloran
porque no pueden atrapar nada.

Si nos fiáramos sólo de árboles y jardines
en los que conviven tantos pájaros tan distintos, tan lejanos.
Si nos fiáramos sólo de aquello
que se pone sobre la mesa
(fotografías, diarios, pájaros).

Si nos fiáramos de la voz que se rompe,
de quien nos lee el pensamiento.
Si nos fiáramos de la iglesia de Santa María dello Spasimo
al aire libre.

Si nos fiáramos del mapa antiguo de mi abuelo
deshaciéndose en mi maleta
tratando de no quedarse atrás
otra vez.

O si nos fiáramos de que el viento nos va a enloquecer,
¿por qué íbamos a buscar la locura en otro sitio,
a desconfiar de todo,
o a buscar la paz?


LUCCA

Yo ofreciendo una y otra vez mi casa
me posicioné para toda la vida. Me despedí.
¿Para qué serviría que yo como todos los demás
rebajase mi alegría al verte?

Durante un tiempo lo único que el mundo quiso de mí
es que no estuviera triste. No ante los demás.
Durante un tiempo lo único que el mundo quiso de mí
era que no mostrase mi intimidad
y yo obedecí sin saber por qué.
Siempre había amado a seres
que no eran capaces de seguir la conversación.
Cuando uno desea como yo
las decisiones hay que tomarlas en un momento.
Con esas decisiones no me he equivocado nunca.

Si alguien viene de casa del enemigo
yo lo huelo y lo hago lavarse.
Cuentan: la casa del enemigo ya ardió.
Él ya no es el mismo.
Si no puedes apagarlo es porque el fuego vino de ti.

Nos construimos juntos
y sabemos que lo difícil no es llegar a acuerdos
sino a verdaderos desacuerdos
que iluminen a los que vengan detrás
cuando ellos ya no estén.

El amor es hacer formar parte a alguien
de un paisaje en el que nunca pensó.
Sé firme cuando venga el próximo escándalo.
Sé tú la fe bien entendida.

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