Edward Stachura (I): Un poeta total, una leyenda, un artista trágico

La obra de Edward Stachura (también conocido como Sted), tanto lírica como en prosa, entrelaza temas como el de la alienación, el existencialismo, el miedo, la danza trepidante de vida y muerte, el delirio y el sufrimiento. Fue el gran pregonero de la poesía activa de valores universales, de la poesía para todos. Sus poemas se convertían en canciones. Un motivo al que Sted hace referencia muy a menudo es el de Missa Pagana: hay suficiente lugar para todos debajo del vasto firmamento del cielo.
Se suicidó en 1979, cuando tenía 42 años; sufría depresión aguda.

Y ahora, sin más, cuatro poemas de Sted traducidos por Karolina Ostrowska, acompañados de fotos de la misma autora.


El paisaje (Pejzaż)

Se adormece el horizonte en la comisura de tus labios
Vuelven las nubes, vuelve el sol
Más suaves archipiélagos pido
Que sean dóciles los pozos de tus ojos
Para mi morada

En las tierras lejanas
Manos blancas de monjes
Degollan ciervos jóvenes
En los suelos de piedra de sus casas
Dejan pieles suaves
Para que los pise un pie tuyo

Por la mañana, cuando te desperezas
Las manos de ladrones te obsequian
Con horquillas de marfil
Y los más hermosos caballos
Cabalgan hacia tu ventana

divisions


Infinito (Bezmiar)

La hora que no conozco
Que aprieta su soga
En mi cuello, la locura de pasión,
Y tu cabello, como espigas de ceniza
Que devoraría gustosamente
Se las daría al panadero
Y de la harina que saldría
Mordisquearía ese pastel delicioso
Reemplazaría el hambre, la sed
De ti, trozo a trozo

nights


Metamorfosis (Metamorfoza)

Montaña
Nubes que rompían negros
Cada vez más negros
Como peligrosas caballadas frigias
Hasta el rayo
Ha cortado un cuadro inacabado todavía
Y el modelo caía
En picado
Hacia el lienzo
Incrustado
En sus aún calientes contornos
Del inesperado deslumbramiento

Era mañana
Y tu me sonreías desde el retrato

too many dresses


No el Puente de Brooklyn

Desgarradora
Como la zarpa de un tigre
Contra la espalda de un antílope
Es tristeza del hombre

No el Puente de Brooklyn
Pero cambiar
En un nuevo, sereno día
La noche más triste –
¡Eso sí es algo!

Aterradora
Como una joya del mundo
Que delira, que desatina
Es la locura del hombre

No el Puente de Brooklyn
Pero al otro lado
Con la cabeza atravesar
Perforando la suerte insana –
¡Eso sí es algo!

Vamos a entristecernos diligentemente
Vamos a enloquecer incorrectamente
Iremos adelante ininterrumpidamente
Hacia la explanada.

hesitating

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *