Álvaro Petit: «Que aún me duelas»

Álvaro PetitÁlvaro Petit 2017 accésit Adonáis Que aún me duelas.nacido en Bilbao, en 1991. Muy joven se trasladó a Madrid, en donde ha estudiado Periodismo en la Universidad San Pablo CEU. En el plano profesional, fundó la revista de información cultural Ritmos21.com, de la que actualmente es editor. Pasó por la redacción de El Diario de Sevilla (Grupo Joly), El Economista y en a actualidad forma parte de la de La Información (.com). Colabora habitualmente en radios y revistas como El Debate de Hoy. Compatibiliza su trabajo como periodista con los últimos retazos de la carrera de Historia en la USPCEU de Madrid. Como poeta ha publicado tres libros, aunque está deseando tener dinero suficiente para comprar todos los ejemplares de los dos primeros y quemarlos, borrando así todo recuerdo de ellos. Su biografía literaria comienza, pues, con el tercero: La Senda Oscura (Ed. Vitruvio).


III

Será esperanza que tú aún me duelas,
después de tanto tiempo. Será que
aún permaneces -pura inmanencia-
clamando sordamente en lo absoluto.
Cuando la eternidad sea medida
de todas las cosas, será esperanza
más allá del tiempo que aún me duelas.
Y la mártir vocación de mis labios
carmesíes, ascuas y clavo ardiendo.

 

V

Voy a llevarte a un altar de piedra rota
que haya visto tanto amor, tanta muerte,
tanta vida estrenada en la mortaja,
tanto bautismo, que sea la piedra
quebrada pura tradición de ruinas
de un Amor que nos habla. Voy a llevarte
a un altar con una espada de plata
que sea una evocación de la sangre
y la vida; de lo que se derrama,
que es lo único que vale una batalla.

 

XIII

¿Cómo ellos van a conocer quién tú eres
en verdad, si jamás leyeron mitos
ni leyendas, si corren devastando
lo sagrado a la busca de consensos
que no existen, si todo lo que pasa
suponen que pasa sólo por ellos?
¿Cómo podrían ellos conocerte
tal realmente como yo, que vivo
en mundos inventados y conozco
el clamor con que braman las trompetas
de plata, que reconozco el dictado
de Dios y su Providencia en el Mundo?

No podrán amarte. No quienes nunca
anduvieron Madrid como un cruzado
los patios de Acre o un pirata su barco
con el nombre de un rey descabezado;
no quienes nunca soñaron con torres
o hecatombes los domingos, en Misa
cuando el sacerdote lee el Antiguo
Testamento -Saúl y la victoria
sobre Nahás y su tropa amonita.

No podrán nombrarte. Lo desconocen
todo sobre liturgias y palabras.
¿Cómo te van a amar si, aunque te llamen
por tu nombre, para ellos serás algo
equivalente a una onomatopeya?
Podrán decir que eres una mujer.
Dirán: es alta o es baja, es guapa o es fea,
es lista o es tonta. Podrán decir miles
de cosas y estarán diciendo nada.
Porque sólo quien ha leído a Homero
puede amarte (nombrarte). Porque sólo
quien conoce lo que en verdad encierran
los mitos, reconoce lo sagrado.
¿Y qué eres sino un animal sagrado,
una gacela de bosque vedado?

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