« El terrorista », poema de Benjamín Prado

Para el día de hoy os vamos a traer un poema de Benjamín Prado, poeta que ha sido considerado cercano al culturalismo y ha sido incluido en la Generación del 99. Recientemente ha sido antologado (2014) junto con otra serie de poetas en la antología Humanismo Solidario, corriente de nuevo cuño y con una serie de bases y características literarias, artísticas e ideológicas estructuradas alrededor de su propio manifiesto.

Benjamín Prado es novelista, ensayista y poeta. Es un escritor reputado y goza de prestigio internacional. Su producción poética se engloba en Un caso sencillo (1986), El corazón azul del alumbrado (1991), Asuntos personales (1992), Cobijo contra la tormenta (Premio Hiperión de Poesía, 1995), Todos nosotros (1998), Iceberg (Premio Ciudad de Melilla, 2002), Marea humana (2006, Premio Generación del 27 2005), Pura lógica (un libro de aforismos publicado en 2012) y la antología personal Ecuador (poesía 1986-2001) (2002). Su obra ha sido traducida al inglés, francés, al italiano, al portugués, al alemán y al griego. Al final del poema os dejamos el blog de Benjamín Prado para quien quiera consultar su obra y sus últimas novedades.

« El terrorista », poema que hoy os presentamos está recogido en la antología recientemente citada y publicada por Visor. Hemos escogido « El terrorista » por la situación actual en el mundo, para que sirva de homenaje y mostrar así nuestra solidaridad, no sólo con las víctimas de los atentados de Bruselas y Pakistán, sino con todas las víctimas, comenzando con aquellas de la guerra de Siria, incluyendo a los refugiados, que se han visto desplazados de sus hogares y que han perdido sus vidas, muchos de ellos de manera literal. También el poema deja constancia de la solidaridad del poeta y la que hay dentro de la poesía y en concreto en esta corriente de poetas humanistas con las cuestiones sociales.


El terrorista

Soy un hombre que lleva el infierno en las manos.
Soy la justicia,
el dueño de la muerte.
Soy el que va a enseñaros a leer el dolor,
a descifrar su oscuro jeroglífico.

Mi Dios
que puso tinta roja en las amapolas;
que sumó la luz para crear los ríos,
me manda castigaros.

A vosotros
que sois los hijos de la usura,
la raíz negra de las cosas blancas.
A vosotros
que habláis
con palabras que son
sombras de la serpiente;
que vendéis cielos
y compráis banderas
y destruis los ídolos para comprar sus ruinas.

Mi Dios
que pensó oro musculoso del tigre;
mi Dios que hace y deshace este reino de arena
me da el poder,
me envía a destruiros.

Ya se acercan las llamas.
Ya cae la lluvia.
Ya sale la verdad de entre mis manos.

Ha llegado el momento.

Dios elije a sus mártires
como el puñal a sus asesinos.


Blog de Benjamín Prado.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *